Permite a los usuarios de los tribunales (abogados, fiscales, testigos y litigantes sin abogado) usar IA generativa para preparar los documentos que presentan, siempre que cumplan la guía y bajo su entera responsabilidad, con el deber de revisar que lo generado sea exacto y pertinente, de verificar en fuentes confiables, distintas de otra herramienta de IA, que la jurisprudencia, las leyes, los libros, los artículos y las citas existan y digan lo que se les atribuye, y de proteger la información confidencial.
Prohíbe usar la IA generativa para crear, fabricar, adornar, reforzar o diluir pruebas, aunque admite pedirle un primer borrador de una declaración jurada.
La declaración previa del uso procede solo cuando el tribunal la pide, porque la responsabilidad recae en el usuario, que debe poder señalar las partes hechas con IA y explicar cómo las verificó, y si el tribunal tiene motivos para creer que se usó puede exigirle informarlo y declarar, incluso con declaración jurada, que cumplió la guía.
El incumplimiento puede llevar a condena en costas (personal para el abogado), a descartar o restar peso probatorio a los documentos, a acciones disciplinarias contra el abogado y a las medidas que prevén las leyes de propiedad intelectual, datos personales, secreto profesional y desacato, y sus destinatarios son quienes intervienen en los procesos.
"Unless specifically asked for by the Court, pre-emptive declaration of the use of Generative AI is not required, as the responsibility for any resulting content ultimately rests with the Court User."
Traducción de la revista: "Salvo que el tribunal lo pida expresamente, no se exige declarar de antemano el uso de la IA generativa, pues la responsabilidad por el contenido resultante recae en último término en el usuario del tribunal."
numeral 3(3) de la guía anexa a la circular, página 3 del texto oficial. En inglés, como está en el original