Código Abierto se produce con asistencia de inteligencia artificial. Lo decimos aquí, en la portada y en cada pieza, porque sería insostenible pedirle a un juez que declare el uso de una herramienta y callar el propio. El hallazgo del que nació esta revista es precisamente que las cortes de cierre colombianas empezaron a declarar su uso de inteligencia artificial en sus providencias. Nosotros hacemos lo mismo.
La investigación, la extracción de datos y el primer borrador de cada pieza se hacen con un sistema propio de investigación jurídica. La verificación y la responsabilidad editorial son humanas y tienen nombre.
Ninguna cita sale sin la fuente descargada
Toda providencia que se cita se descarga antes de citarse y queda archivada. Toda cifra se recalcula sobre el archivo de origen, no se copia de un resumen. En una revista que informa sobre citas inventadas, publicar una cita sin comprobar no sería un error de oficio, sería la negación del oficio.
Lo que está pendiente se dice que está pendiente
Cuando un dato todavía no se ha podido cotejar contra la fuente, no se publica como cierto ni se publica con matices. Se queda fuera y se anota como pendiente. Hay hoy dos titulares fuertes detenidos por esa razón, y seguirán detenidos hasta que se comprueben.
La cobertura se declara siempre
Cada pieza del observatorio dice dónde se buscó y dónde no. Las cuatro corporaciones de cierre publican por materia y se barren todos los días. Los tribunales superiores y los juzgados solo permiten consultar por radicado, así que esa franja se cubre por cotejo con listas externas y por aviso de los despachos. Fingir exhaustividad sería más cómodo y menos honesto.
Con qué vara se mide cada decisión
Las decisiones se leen contra una tríada: cesión (encomendar la tarea con instrucción precisa), criterio (evaluar y cotejar lo que la herramienta produjo) y custodia (control humano, transparencia y responder por la firma). Detrás de cada sanción por uso de inteligencia artificial no hay una condena a la herramienta, hay un reproche a un deber humano que no se cumplió, y nombrarlo es lo que permite cumplirlo la próxima vez.
Qué no es esta revista
Código Abierto informa y no asesora. No presta servicios jurídicos, no recibe casos y nada de lo que publica constituye asesoría para un asunto concreto. No promete resultados judiciales y no hace publicidad de nadie, empezando por sí misma.
Al día de hoy el archivo de la revista tiene 49 providencias colombianas fichadas y 2.045 casos del registro mundial explotados. Corte a 20 de septiembre de 2026.